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REFLEXIONES SOBRE LA ADOPCIÓN

III ENCUENTRO REGIONAL ANDENI-CANTABRIA

CASTRO URDIALES 8 DE JUNIO DE 2003


ANA MÉNDEZ  (Psicóloga)

    La adopción es uno de los recursos de que dispone el sistema de protección a la infancia. Su finalidad es proporcionar a los niños una familia idónea y definitiva para satisfacer de forma integral sus necesidades, tras constatar la inviabilidad de su permanencia en la propia familia de origen. De esta manera, la adopción es una forma de dar un hogar a un niño privado del suyo propio, no a la inversa.

    De igual manera que la adopción no siempre resulta la respuesta más adecuada para satisfacer las necesidades de todos los niños solos, abandonados, o separados de sus padres, tampoco lo es, para todas las familias que lo demandan.

    Es importante considerar que la selección de familias ha de hacerse en función de las necesidades de los niños. Existe una diversidad de necesidades de los niños, que las familias pueden, o no, tener capacidad de satisfacer. Un objetivo del sistema de protección a la infancia, debería de ser, sin duda, hacer coincidir las expectativas y disponibilidad real de las familias con las necesidades y deseos de los niños.

1.- PADRES ADOPTIVOS.

    Los padres adoptivos tiene que cumplir todas las tareas comunes al resto de los padres y, además, algunas que les son específicas.

    La construcción del vínculo afectivo entre los padres adoptivos y los hijos adoptados es distinta de la habitual entre padres e hijos biológicos. La adopción conlleva una serie de circunstancias que hacen de la vinculación afectiva un hecho diferencial. Solo a través de la convivencia cotidiana los padres llegarán a ser padres y los hijos, a serlo.

    Siguiendo los trabajos publicados por Fuertes y Amoros (1997) y Kirk (1964 y 1981), podemos analizar algunas de las diferencias entre la paternidad – maternidad biológica y adoptiva, antes y después de la llegada del niño:

- En la paternidad biológica, cuando desea un hijo, se parte de la idea de que se es fecundo.
En la paternidad adoptiva, la ausencia de hijos biológicos deseados, puede producir distintos sentimientos y emociones, de duelo (por la pérdida del hijo deseado), culpa (por la propia esterilidad), vergüenza (ante los familiares y la sociedad en general).
La pareja para resolver de manera adecuada estos sentimientos, deberá diferenciar entre fertilidad, salud, sexualidad y competencia para ser padres; además tendrá que aceptar criar a los de otros, sin hacer creer a los demás, ni a ellos mismos, que es el biológico.

- Cuando los dos miembros de la pareja son fértiles, pueden tener tantos hijos como lo deseen.
Los futuros padres adoptivos, deberán por exigencia legal, pasar por el proceso correspondiente antes de ser declarados idóneos para la adopción.
Pueden percibir su capacidad para educar a un niño es cuestionada..


- Los gastos correspondientes a la asistencia sanitaria, durante el embarazo y el parto son sufragados, en su integridad, por los servicios públicos de salud.
Los padres adoptivos, deben de asumir los gastos del proceso, especialmente en el caso de que opten por llevar a cabo una adopción internacional.

- El embarazo tiene una función de preparación emocional para asumir el nuevo rol de paternidad – maternidad. Una vez embarazada la mujer, se sabe que el niño nacerá a las 40 semanas aproximadamente. Además constituye un signo externo, del cambio de la situación, al entorno de la pareja: Sin necesidad de explicaciones, todo el mundo ve que la pareja serán padres.
En el caso de los adoptantes, la asunción del papel de padre – madre, se hace de forma repentina: a menudo y tras muchos años de espera, no se puede predecir el momento en el que va a llegar el niño. Con frecuencia la espera se demora bastante. Además, no existen signos exteriores que hagan alusión al cambio, ni para ellos mismos, ni para su entorno.

- La mujer embarazada decide por si misma, como mantener un comportamiento responsable sobre su embarazo que afectará al niño al nacer.
Los padres adoptivos carecen de información acerca de las condiciones en que se ha desarrollado el embarazo, antecedentes clínicos, enfermedades hereditarias, etc.

- Con motivo del nacimiento de un hijo, toda la familia participa en ritos y ceremonias religiosas o sociales, que hacen entrar al nuevo miembro en el grupo; la familia busca parecidos del recién nacido, discute la elección del nombre, etc.
No siempre la familia y la comunidad aceptan bien la adopción. Algunas tareas son distintas: no existen parecidos físicos, a menudo el menor tiene un nombre, sobre el que decidir si mantener o no. No hay ritos o ceremonias que marquen la llegada del nuevo miembro al hogar y faciliten la transición.

- Los padres biológicos, a menudo harán referencia al esquema educativo de sus propios padres.
Los padres adoptivos se pueden enfrentar a situaciones, que no pueden referir al esquema de educación que recibieron: por ejemplo como reaccionar si su hijo habla de sus padres biológicos, o cuando es víctima de racismo.
Algunas tareas específicas de la paternidad –maternidad adoptiva, como es la revelación de la adopción, son especialmente difíciles para los padres adoptivos. Los nuevos padres deberán de estar permanentemente preparados para ir proporcionando al niño, explicaciones adaptadas a su nivel de desarrollo, al respecto.


2.- HIJOS ADOPTIVOS

    También los hijos adoptivos, a diferencia de los hijos que crecen junto a sus padres biológicos, tienen que cumplir, además del resto de las tareas psicológicas comunes, algunas específicas, para completar, con éxito, el proceso.

    Excepto para un pequeño número de bebés adoptados inmediatamente a su nacimiento, para el resto de los niños, la adopción culmina un proceso de sucesivas colocaciones en instituciones residenciales, familias de acogida, o en otras familias adoptivas. El niño lleva consigo un cúmulo de experiencias, que han configurado parte de su personalidad.

    La vinculación afectiva con sus nuevos padres, es especialmente difícil para los niños que han mantenido una relación previa con figuras parentales y deben de vincularse, después, con sus nuevos padres.

    Durante el proceso de crecimiento, toda persona tiene la oportunidad de desarrollar el concepto de si mismo y de quienes, basándose en lo que conoce acerca de sus padres, de sus orígenes, de su lugar de nacimiento, de la historia de su país, etc.


    El niño adoptado necesitará desarrollar conciencia de su origen de adoptado. Para la gradual comprensión de lo que ello significa, deberá responder a cuestiones tales cómo, porqué fue dado en adopción, quienes y cómo eran sus padres biológicos. En ocasiones, no es tarea fácil, enfrentarse con el sentimiento de abandono de los padres biológicos y los elementos de rechazo que ello comporta.


3.- FACTORES QUE PUEDEN MARCAR EL PRONÓSTICO DE LA ADOPCIÓN.

    L. Rosemboom (1991), basándose en investigaciones sobre niños extranjeros adoptados en Holanda y J. Triseliotis (1998 y 1980), en la revisión de seguimientos de casos de adopción, realizados en la década de los 80 en el Reino Unido y en Estados Unidos, señalan algunos factores como predictores de éxito o fracaso en la adopción.

    Entre los estudios realizados en España, se pueden destacar los de Palacios y Sandoval en 1997, sobre la adopción en Andalucía, y el de Amorós de 1987.

FACTORES DE BUEN PRONÓSTICO

Por parte de la familia adoptiva:

Por parte del niño:

Por parte de los servicios de la Administración:

FACTORES DE RIESGO EN LA ADOPCIÓN:

Por parte del niño y de la familia:

Por parte de los servicios de la Administración:

BIBLIOGRAFIA:

- Amoros Marti, P.
“La adopción y el acogimiento familiar
Narcea. 1987

- Fuertes Zurita, J Y Amorós Martín, P.
“Práctica de la adopción”
En J. Ochotorena y M.A. Arruabarrena “Manual de protección infantil” Pag. 447-49
Madrid. Masson. 1997

- Kirk, H.D.
“Shared Fate”
New York. Free Press. 1964

- Kirk, H.D.
“Adoptive kinship, a modern institution in need of reform”
Toronto. Bitte worths. 1991.

- Legaz Sánchez, E.;Mesenger Felip, A.
“Bases para la valoración psicosocial de solicitantes de adopción”
Generalitat Valenciana, 1999.

- Palacios, J.; Sanchez Sandoval Y.
“Niños adoptados y no adoptados: un estudio comparativo”
Anuario de Psicología 71, 63-85. 1996.

- Palacios, J.; Sanchez Sandoval Y.; Sanchez Espinosa E.M.
“La adopción en Andalucia”.
Consejeria de Asuntos Sociales, Junta de Andalucia. 1997.

- Rosenboom, L.
“Recientes resultados de la investigación en torno a la adopción”
Infancia y Sociedad nº 12. 1991.

- Triseliotis, J.; Shireman, J.; Hundleby, M.
“Adoption: Theory Policy and Practice”.
London. Cassell. 1998.

- Triseliotis, J.
“New developments in foster care and adoption”
London. Routledge and Kegan Paul. 1980.

 

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