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La adopción es uno de los recursos de que dispone el sistema de protección a
la infancia. Su finalidad es proporcionar a los niños una familia idónea y
definitiva para satisfacer de forma integral sus necesidades, tras constatar
la inviabilidad de su permanencia en la propia familia de origen. De esta
manera, la adopción es una forma de dar un hogar a un niño privado del suyo
propio, no a la inversa.
De igual manera que la adopción no siempre resulta la respuesta más adecuada
para satisfacer las necesidades de todos los niños solos, abandonados, o
separados de sus padres, tampoco lo es, para todas las familias que lo
demandan.
Es importante considerar que la selección de familias ha de hacerse en función
de las necesidades de los niños. Existe una diversidad de necesidades de los
niños, que las familias pueden, o no, tener capacidad de satisfacer. Un
objetivo del sistema de protección a la infancia, debería de ser, sin duda,
hacer coincidir las expectativas y disponibilidad real de las familias con las
necesidades y deseos de los niños.
1.- PADRES ADOPTIVOS.
Los padres adoptivos tiene que cumplir todas las tareas comunes al resto de
los padres y, además, algunas que les son específicas.
La construcción del vínculo afectivo entre los padres adoptivos y los hijos
adoptados es distinta de la habitual entre padres e hijos biológicos. La
adopción conlleva una serie de circunstancias que hacen de la vinculación
afectiva un hecho diferencial. Solo a través de la convivencia cotidiana los
padres llegarán a ser padres y los hijos, a serlo.
Siguiendo los trabajos publicados por Fuertes y Amoros (1997) y Kirk (1964 y
1981), podemos analizar algunas de las diferencias entre la paternidad –
maternidad biológica y adoptiva, antes y después de la llegada del niño:
- En la paternidad biológica, cuando desea un hijo, se parte de la idea de que
se es fecundo.
En la paternidad adoptiva, la ausencia de hijos biológicos deseados, puede
producir distintos sentimientos y emociones, de duelo (por la pérdida del hijo
deseado), culpa (por la propia esterilidad), vergüenza (ante los familiares y
la sociedad en general).
La pareja para resolver de manera adecuada estos sentimientos, deberá
diferenciar entre fertilidad, salud, sexualidad y competencia para ser padres;
además tendrá que aceptar criar a los de otros, sin hacer creer a los demás,
ni a ellos mismos, que es el biológico.
- Cuando los dos miembros de la pareja son fértiles, pueden tener tantos hijos
como lo deseen.
Los futuros padres adoptivos, deberán por exigencia legal, pasar por el
proceso correspondiente antes de ser declarados idóneos para la adopción.
Pueden percibir su capacidad para educar a un niño es cuestionada..
- Los gastos correspondientes a la asistencia sanitaria, durante el embarazo y
el parto son sufragados, en su integridad, por los servicios públicos de
salud.
Los padres adoptivos, deben de asumir los gastos del proceso, especialmente en
el caso de que opten por llevar a cabo una adopción internacional.
- El embarazo tiene una función de preparación emocional para asumir el nuevo
rol de paternidad – maternidad. Una vez embarazada la mujer, se sabe que el
niño nacerá a las 40 semanas aproximadamente. Además constituye un signo
externo, del cambio de la situación, al entorno de la pareja: Sin necesidad de
explicaciones, todo el mundo ve que la pareja serán padres.
En el caso de los adoptantes, la asunción del papel de padre – madre, se hace
de forma repentina: a menudo y tras muchos años de espera, no se puede
predecir el momento en el que va a llegar el niño. Con frecuencia la espera se
demora bastante. Además, no existen signos exteriores que hagan alusión al
cambio, ni para ellos mismos, ni para su entorno.
- La mujer embarazada decide por si misma, como mantener un comportamiento
responsable sobre su embarazo que afectará al niño al nacer.
Los padres adoptivos carecen de información acerca de las condiciones en que
se ha desarrollado el embarazo, antecedentes clínicos, enfermedades
hereditarias, etc.
- Con motivo del nacimiento de un hijo, toda la familia participa en ritos y
ceremonias religiosas o sociales, que hacen entrar al nuevo miembro en el
grupo; la familia busca parecidos del recién nacido, discute la elección del
nombre, etc.
No siempre la familia y la comunidad aceptan bien la adopción. Algunas tareas
son distintas: no existen parecidos físicos, a menudo el menor tiene un
nombre, sobre el que decidir si mantener o no. No hay ritos o ceremonias que
marquen la llegada del nuevo miembro al hogar y faciliten la transición.
- Los padres biológicos, a menudo harán referencia al esquema educativo de sus
propios padres.
Los padres adoptivos se pueden enfrentar a situaciones, que no pueden referir
al esquema de educación que recibieron: por ejemplo como reaccionar si su hijo
habla de sus padres biológicos, o cuando es víctima de racismo.
Algunas tareas específicas de la paternidad –maternidad adoptiva, como es la
revelación de la adopción, son especialmente difíciles para los padres
adoptivos. Los nuevos padres deberán de estar permanentemente preparados para
ir proporcionando al niño, explicaciones adaptadas a su nivel de desarrollo,
al respecto.
2.- HIJOS ADOPTIVOS
También los hijos adoptivos, a diferencia de los hijos que crecen junto a sus
padres biológicos, tienen que cumplir, además del resto de las tareas
psicológicas comunes, algunas específicas, para completar, con éxito, el
proceso.
Excepto para un pequeño número de bebés adoptados inmediatamente a su
nacimiento, para el resto de los niños, la adopción culmina un proceso de
sucesivas colocaciones en instituciones residenciales, familias de acogida, o
en otras familias adoptivas. El niño lleva consigo un cúmulo de experiencias,
que han configurado parte de su personalidad.
La vinculación afectiva con sus nuevos padres, es especialmente difícil para
los niños que han mantenido una relación previa con figuras parentales y deben
de vincularse, después, con sus nuevos padres.
Durante el proceso de crecimiento, toda persona tiene la oportunidad de
desarrollar el concepto de si mismo y de quienes, basándose en lo que conoce
acerca de sus padres, de sus orígenes, de su lugar de nacimiento, de la
historia de su país, etc.
El niño adoptado necesitará desarrollar conciencia de su origen de adoptado.
Para la gradual comprensión de lo que ello significa, deberá responder a
cuestiones tales cómo, porqué fue dado en adopción, quienes y cómo eran sus
padres biológicos. En ocasiones, no es tarea fácil, enfrentarse con el
sentimiento de abandono de los padres biológicos y los elementos de rechazo
que ello comporta.
3.- FACTORES QUE PUEDEN MARCAR EL PRONÓSTICO DE LA ADOPCIÓN.
L. Rosemboom (1991), basándose en investigaciones sobre niños extranjeros
adoptados en Holanda y J. Triseliotis (1998 y 1980), en la revisión de
seguimientos de casos de adopción, realizados en la década de los 80 en el
Reino Unido y en Estados Unidos, señalan algunos factores como predictores de
éxito o fracaso en la adopción.
Entre los estudios realizados en España, se pueden destacar los de Palacios y
Sandoval en 1997, sobre la adopción en Andalucía, y el de Amorós de 1987.
FACTORES DE BUEN PRONÓSTICO
Por parte de la familia adoptiva:
Familias con fuerte motivación para proporcionar un hogar a un niño.
Parejas que gozan de buena estabilidad en sus relaciones, que toleran las diferencias, flexibles en normas y roles, y que poseen habilidades parentales.
Realistas sobre las posibles dificultades.
Abiertas a buscar y recibir apoyo.
Familias no sobre- estresadas.
Familias sin hijos biológicos que adoptan niños pequeños.
Familias con hijos biológicos que adoptan niños mayores.
No parece aconsejable adoptar niños pequeños, cuando las familias tienen hijos pequeños.
Por parte del niño:
La edad del niño en el momento de la adopción es un buen predictor: Aunque las adopciones de niños mayores pueden funcionar bien, sin duda las adopciones tempranas son las de mejor pronóstico.
No tener una historia de extremo rechazo o de privación.
No estar demasiado estresados en el momento de la adopción.
Especialmente para niños mayores, iniciar la adopción con una preparación previa, tanto respecto a su pasado y origen, como respecto a la familia con la que va a ir. Escuchar su deseo.
Por parte de los servicios de la Administración:
Preparar a las familias para reconocer que con el amor, no basta.
Preparar tanto a los niños como a las familias, para conocer lo que realmente es la adopción. Abrir espacios que sirvan de reflexión, información y habilitación.
Hacer coincidir en la selección las necesidades de los menores con las capacidades de la familia para satisfacer estas.
Cuidar el acoplamiento e instituir un servicio de post-adopción.
FACTORES DE RIESGO EN LA ADOPCIÓN:
Por parte del niño y de la familia:
La concentración de problemas, no acompañada de un incremento de recursos: la presencia de factores ligados a difícil temperamento y discapacidades físicas, cuando los padres no poseen suficiente capacidad pedagógica.
Dificultad de los padres para aceptar recibir ayuda en la educación del niño.
Motivaciones inadecuadas de los padres en la adopción, y expectativas poco realistas con respecto al niño.
Por parte de los servicios de la Administración:
La insuficiente información por parte de los equipos técnicos respecto al
pasado del niño, y el escaso apoyo recibido a lo largo del proceso:
asesoramiento previo y apoyo post-adoptivo.
BIBLIOGRAFIA:
- Amoros Marti, P.
“La adopción y el acogimiento familiar
Narcea. 1987
- Fuertes Zurita, J Y Amorós Martín, P.
“Práctica de la adopción”
En J. Ochotorena y M.A. Arruabarrena “Manual de protección infantil” Pag.
447-49
Madrid. Masson. 1997
- Kirk, H.D.
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New York. Free Press. 1964
- Kirk, H.D.
“Adoptive kinship, a modern institution in need of reform”
Toronto. Bitte worths. 1991.
- Legaz Sánchez, E.;Mesenger Felip, A.
“Bases para la valoración psicosocial de solicitantes de adopción”
Generalitat Valenciana, 1999.
- Palacios, J.; Sanchez Sandoval Y.
“Niños adoptados y no adoptados: un estudio comparativo”
Anuario de Psicología 71, 63-85. 1996.
- Palacios, J.; Sanchez Sandoval Y.; Sanchez Espinosa E.M.
“La adopción en Andalucia”.
Consejeria de Asuntos Sociales, Junta de Andalucia. 1997.
- Rosenboom, L.
“Recientes resultados de la investigación en torno a la adopción”
Infancia y Sociedad nº 12. 1991.
- Triseliotis, J.; Shireman, J.; Hundleby, M.
“Adoption: Theory Policy and Practice”.
London. Cassell. 1998.
- Triseliotis, J.
“New developments in foster care and adoption”
London. Routledge and Kegan Paul. 1980.